Chico: No, lo siento, tengo que estudiar.
Chica: ¡Anímate! Después tendrás tiempo.
Chico: Bueno, te acompaño. De todas formas, el examen de lengua castellana está programado para el lunes.
Chica: Tú lo has dicho... Por cierto, ¿el fin de semana me puedes ayudar con matemáticas? Estoy perdida con lo que estamos estudiando con el profesor nuevo. ¡No entiendo nada!
Chico: Claro, cuando quieras.
Chica: Gracias, de verdad.
Chico: No hay de qué. Además, no debemos olvidar que tú siempre me invitas a café.
Chica: ¡No importa! Mis padres tienen mucho dinero, y qué mejor manera de invertir que invitando a mis amigos a café para que se mantengan despiertos en clase de lengua castellana...
Chico: Definitivamente yo soy de ciencias...
Chica: Puede ser, pero aún así tienes calificaciones muy altas en todas las asignaturas. Tienes mucha suerte.
Chico: Definitivamente yo soy de ciencias...
Chica: Puede ser, pero aún así tienes calificaciones muy altas en todas las asignaturas. Tienes mucha suerte.
Chico: ¡Vaya! ¡La bicicleta! ¡Se me ha olvidado! Adiós, nos vemos después.